Mi Primer Maratón: En Cuerpo, Mente, Alma y Corazón…

Hola Competidores!!! Como están?

Viernes 25 de enero del 2019, y acabo de llegar a la ciudad de Miami. Por primera vez, de las veces que he podido visitar esta ciudad norteamericana, me doy cuenta que esta visita será muy distinta a todas las anteriores; pues jamás en mi vida he corrido una maratón, y en mi caso cuando estoy por enfrentarme a situaciones desconocidas, vivo al máximo cada pensamiento que procesa mi cerebro.

Desde el aire antes de aterrizar pude observar el punto de inicio de mi primer gran reto personal. Y es que les cuento un poco más de mí; este primer maratón significa el cierre de un ciclo de mi vida, en el cual los cambios tanto internos como externos, en mi como persona se fueron haciendo evidentes conforme pasaron los meses.

Hace tan solo 4 años estaba en esta misma ciudad, pero con un motivo diferente; de hecho con el desafío más grande que he enfrentado hasta el día de hoy. Hace exactamente 4 años operaron a corazón abierto a mi hermosa hija de tan solo 4 meses de edad. A tan solo 16 kilómetros del punto de partida, hace 1.460 días vine a este mismo lugar a enfrentarme a ese gran desafío que me cambió para siempre.

Desde hace cuatro años decidí dejar de fumar (me fumaba 2 paquetes de cigarrillos al día), y de ahí arrancó todo un proceso que hasta el día de hoy he mantenido con mucha perseverancia y disciplina. Proceso que fundamenta su inspiración en la promesa que hice a mi pequeña hija, a la cual le prometí: “haz que tu corazón resista a tu operación, que yo lucharé a mantenerme sano toda mi vida, para estar siempre para tí en lo que necesites. Haz que tu corazón resista a tu operación, que yo me encargaré de mantener el mío fuerte, por mis medios, y disfrutar así el mayor regalo que la vida me ha dado”.

Me imagino que a todos nos sucede lo mismo antes de enfrentarnos a nuestros primeros 42 kilómetros. Desde meses antes arrancamos con preparaciones sin saber a ciencia cierta si lo que estamos entrenando, realmente sirve para enfrentarse a la gran distancia. Semanas antes investigamos por internet sin encontrar realmente comunicación que nos diga de forma directa que se siente atacar esas 26.2 millas.

El día llegó…

Domingo 27 de enero del 2019, este es mi gran día. Pasé una noche terrible, pues obviamente de la ansiedad no pude dormir más que 4 horas, esto a pesar de haberme acostado desde las 8 de la noche. En este viaje me acompaño mi hermano (quién realmente ha sido fuente de motivación para mí en este proceso), mi cuñada y mi esposa (compañera inseparable en el camino del sacrificio que me ha tocado llevar hasta aquí).

Nos hemos levantado a las 3 de la mañana, para tener una hora para alistarnos y de esta forma salir con tiempo al punto de salida de la maratón, que está a unos 40 minutos de donde nos estamos hospedando. Desde esta hora de la madrugada les confieso que la mente empieza a tratar de jugarnos malos ratos. Lo digo, porque desde esta hora lo primero que estaba programado hacer era como de costumbre ir al baño a hacer mis necesidades, cosa que se torna en un misterio pues, por más que hagas, tu mente siempre queda con la idea de que no hiciste lo suficiente y que por ende te podrían dar ganas de ir a esos baños portátiles en media competencia, detenernos y enfriarnos.

Pues en realidad con la ida de la mañana, me bastó! Y ni hablar de las ganas interminables de orinar, esas van a ser compañeras constantes en todo el trayecto pero son solo ganas y nada más. Aprovechen desde la mañana competidores, cuando estén tomando el desayuno que hayan elegido, para ir auto motivándose con la música que más les guste, y desde esas horas empezar a disfrutar del hecho de estar a punto de iniciar con la gran aventura.

Inicia la “2019 Miami FitBit Marathon”!!! Y yo estoy acá!!!

  • 0K: en el punto de partida es un gran ambiente de fiesta… pero internamente uno tratando de mantener su concentración, es normal que los malos pensamientos te ataquen “estoy realmente listo???”, “iré a aguantar”, “por qué la gente esta sonriendo tanto si estamos a punto de correr una maratón???”, “por qué todos calientan tan arduamente si en teoría deberíamos de guardar energías???”… estos fueron los principales pensamientos que rondaron mi cabeza minutos antes del arranque. Y les voy a decir una cosa, apenas empecé a correr, grité!!! Grité que me liberaba de todos esos pensamientos y que iba a disfrutar de todo, aguantará o no!!!
  • 3K: viene el primer golpe emocional… apenas a los tres kilómetros de recorrido, te topas a una persona desvanecida en la calle!!! Quizás victima de la ansiedad, comió mal, empezó muy rápido… y uno como primerizo, obviamente lo que hace es hacer de esos pensaimentos un efecto rebote en uno de si realmente estaba listo o no…. pues nuevamente grité: SHAAAAA!!! (Clásico “grito de guerra” mío que uso cuando algo me afecta)
  • 10K: llevo buen ritmo, un pace de 4:50 min/km. Y lo que hice fue recordar mi estrategia de mantenerme cerca de ese pace, y pensar que si seguía de esta forma hasta la media maratón, la otra mitad metería un poquito más de gas.
  • 21K: cruce la media maratón en una hora y 43 minutos. Todo saliendo a la perfección… decidí en este punto mantener mi ritmo, pues si tan bien venía, los restantes 21 kilómetros por ser mi primer maratón los mantendría así y de esta forma lograría un tiempo de 3 horas y media en la maratón. Sin embargo en este punto mentalmente algo pasó, y es que mi hermano, quien iba a correr la media maratón y que iba más adelante, ya había terminado; y un sentimiento como de soledad apareció (obviamente comprendía que era algo meramente mental, pero no podía dejar de sentirlo), nuevamente a gritar SHAAAA!!!
  • 30K: Yo le había pedido a mi esposa que no me apoyara antes de esta distancia, pues estaba bien claro que de acá en adelante es donde podía tener que enfrentarme al famoso muro… pues si competidores el muro si existe!!! (pero más adelante es que choque con el). En fin, vi a mi esposa y fue un sentimiento muy motivador y al mismo tiempo impactante, pues me ha enseñado una foto de mi hija, y no hice más que llorar… llorar de recordar que todo el dolor y sufrimiento que estaba sintiendo era gracias a la buena salud que le había prometido…
  • 32K: Apareció algo que jamás me había ocurrido en las competencias anteriores, ni en los fondos que había realizado… un fuerte calambre en mi muslo derecho… que cosa más dolorosa por Dios!!! Ya había sufrido calambres antes, quien no? Pero, calambre a 10 kilómetros de la meta, con dolor de todo de la cintura para abajo? Eso competidores, era el inicio del muro!!!
  • 35K: El muro en su máximo esplendor. Confieso que nunca en el camino mis pensamientos fueron rendirme… a pesar del dolor que sentía de los 35 kilómetros recorridos, y los tres calambres que me afectaban, lo único que podía hacer era no detenerme, porque sabía que si me detenía iba a ser peor. Solo pude seguir hacia adelante y hacer que mi mente bloqueara el sufrimiento que estaba sintiendo. Justo en esta distancia había consumido mi último gel, y sentía que ya nada me hacía efecto, y ahí fue cuando comprendí que esto era cuestión de pura mente y no de músculos y condición.
  • 41.5K: Recuerdo haber pasado el último punto de control de la maratón antes de la meta, y estar solo a medio kilómetro y 195 metros dije esto está ya casi cocinado… pero, en realidad les confieso que llegar a la meta se me hizo tan eterno como la distancia que llevaba recorrida. En este punto a pesar de que acababa de deshidratarme una vez más ya sentía la necesidad de detenerme y de dejar de sufrir.
  • 42.195K: LA META… el sentimiento más agradable que he sentido por haber logrado una meta personal… vino el llanto como un niño, donde boté todo lo que por 4 años de cambios y dos años de ejercicio continuo había venido guardando… en ese momento me di cuenta que había sufrido consiguiéndolo y que estaba preparado para enfrentarme a lo que fuera en la vida!!!

Ese día de verdad, entendí el verdadero significado de luchar por lo que uno quiere. Aprendí a ver más claramente la frontera entre lograrlo y dejarlo. Y más importante aún, comprendí que debía prepararme para mi próxima batalla!!!

Correr es como vivir, vamos a sufrir, vamos a gozar, vamos a prepararnos, vamos a llorar, a reír, a gritar… Pero lo más importante es que sea lo que sea que estemos pasando, solo hay que mirar al frente y seguir hacia adelante!!!

Para quienes piensan que no se puede hacer algo, pregúntense porqué!!! Y dense cuenta que es porque uno mismo se pone las fronteras de sus capacidades. Por que es claro que hasta guitarra sin manos podríamos tocar, maratones sin piernas podríamos correr, que no podríamos lograr?

Saludos Competidores!!!

Atte: #SoyMarathoner18

7 comentarios de “Mi Primer Maratón: En Cuerpo, Mente, Alma y Corazón…”

  1. Felicidades pero hay algo que no mencionaste y con todo respeto lo puedo añadir, el superar la pared tiene 2 fuentes una ( no sabría describirla ) es sobrenatural y la otra la inspiración que te dio ver la imagen de tu hija que más llevo 46 años sobre la pista e hice amistad con la pared Bendiciones

    1. Estimado Carlos, felicidades por esos 46 años! Eres un gran competidor! Tienes razón precisamente esa fuerza sobrenatural que dices, es tan difícil de describir que no encontré el sentimiento para el relato! Te agradezco todos los comentarios que puedas seguir aportando a este blog y las futuras publicaciones (todos los lunes y viernes) para mantener la inspiración a seguir adelante cada día! Saludos!

  2. Felicitaciones… Yo en un principio estaba para 42 km… Solo hice 21 km… Mi trabajo no permitió terminar mi plan de entreno.. Le cuento que a los 62 años corrí mi primera maraton y es algo que solo usted y los que hemos corrido 42 km se siente al terminarla
    Siga adelante.. Yo vivo en Guatemala y acá esta una linda maraton en lago Atitlan… Muy dura pero con un paisaje más que bello

    1. Estimado Danilo! Eres todo un competidor! Realmente por como escribe, se denota su determinación para afrontar las cosas (una maratón por ejemplo)! Tomaré muy en cuenta la Maratón de Atitlan! Siga adelante que personas como usted son inspiración pura! Saludos!

  3. Amigo te leo y siento que describe mi primer maraton en Miami el mismo día, que casualidad, es verdad sentir el muro en el kilómetro 33km es sentirse en otro mundo inhospito y desconocido, agregado se me cayó el gel que debía consumir pero fue la mente la que me llevo a la meta…
    Te agradezco mucho por escribir las notas y revivir los diferentes momentos en la maratón de Miami 2019…

    1. Estimado Jaime… Gracias por tu comentario! A final de cuentas esa es la intención que pretendo con estas publicaciones, que quienes estamos metidos en esto podamos vivir el sacrificio y decir “mira, no solo a mi me pasa…” y a la vez esto generar inspiración en otros que no saben si intentar este tipo de retos, así como cualquier otro reto que la vida ponga, porque correr es como vivir! Saludos Competidor!!!

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